CANCÚN, Quintana Roo, 1 de octubre de 2026.— Los nueve delfines de Dolphin Connection Cancún, antes Dolphinaris Cancún, permanecen bajo vigilancia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). A un año de la clausura temporal del recinto, la dependencia reportó mejoras en sus condiciones, aunque todos presentan padecimientos que requieren seguimiento y su eventual reubicación continúa bajo evaluación.
La intervención comenzó en octubre de 2025, cuando la Profepa ordenó la clausura total temporal del predio y el aseguramiento de los nueve ejemplares de la especie Tursiops aduncus. Entre las irregularidades detectadas había estanques con agua turbia y limpieza insuficiente, por lo que la autoridad impuso medidas correctivas para mejorar el entorno y estabilizar la salud de los animales.
Mejoran la atención veterinaria
De acuerdo con el comunicado de la dependencia, las medidas permitieron incrementar la recirculación del agua mediante mejoras al sistema de soporte de vida. Los estanques presentan mayor limpieza y claridad, mientras que los análisis de la Profepa constataron el cumplimiento de los parámetros de calidad del agua y la ausencia de los agentes patógenos previamente detectados.
Sin embargo, los delfines presentan afectaciones oculares, lesiones y alteraciones en lengua y mucosa oral, desgaste dental y otros padecimientos crónicos. La autoridad informó que mantienen revisión médica permanente, estudios clínicos y seguimiento individual de su alimentación, con una valoración diferenciada según las necesidades de cada ejemplar.
La salud determinará su posible traslado
La Profepa señaló que tres delfines difícilmente serían candidatos a un traslado por los riesgos asociados con su estado de salud. Para los otros seis, la posibilidad se analiza con especialistas y estará sujeta a una evaluación clínica actualizada, parámetros sanguíneos y de estabilidad adecuados, así como una cuarentena rigurosa. También se considerarán su evolución conductual y los vínculos sociales entre los ejemplares.
“La prioridad son y seguirán siendo los delfines”, afirmó Mariana Boy Tamborrell, procuradora federal de protección al ambiente. La dependencia advirtió que las mejoras no significan que hayan desaparecido los problemas que motivaron su intervención ni eliminan las posibles responsabilidades por los presuntos incumplimientos detectados: el procedimiento administrativo continúa en curso.





