CIUDAD DE MÉXICO, a 2 de febrero de 2026.— En el Día Mundial de los Humedales, autoridades ambientales informaron que se mantienen y fortalecen las acciones de vigilancia, inspección y protección en estos ecosistemas, que son fundamentales para la biodiversidad y para la vida diaria de las personas.
Los humedales son zonas donde el agua y la tierra interactúan, como manglares, esteros, pantanos, marismas y lagunas. Estos lugares no sólo albergan una gran diversidad de plantas y animales, sino que también proporcionan servicios esenciales a las comunidades en donde regulan el agua y ayudan a controlar inundaciones, así como a purificar el agua que usamos y mitigar los efectos del cambio climático.
Autoridades como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) han señalado que las acciones de vigilancia buscan evitar rellenos no autorizados, cambios de uso de suelo y vertidos contaminantes, amenazas que pueden degradar estos ecosistemas y afectar directamente a las comunidades cercanas. Estas actividades forman parte de los esfuerzos por garantizar que los beneficios de los humedales sigan disponibles para todos.

Desde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se ha destacado que México cuenta con numerosos sitios inscritos en la Convención Ramsar, un reconocimiento internacional que certifica la importancia ecológica de estos lugares y compromete al país a conservarlos y manejarlos de manera sostenible.
Cuidar los humedales no es sólo responsabilidad del gobierno. La ciudadanía también puede colaborar evitando tirar basura en ríos y lagunas, denunciando descargas contaminantes, respetando las áreas naturales protegidas y participando en actividades comunitarias de restauración y limpieza.
El Día Mundial de los Humedales se celebra cada 2 de febrero, fecha que conmemora la adopción de la Convención sobre los Humedales, también conocida como Convención Ramsar firmada en 1971. Este tratado internacional promueve la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos, y es la base de la cooperación mundial para proteger estos ecosistemas tan valiosos.
Proteger los humedales es también proteger el agua, la seguridad y el futuro de las comunidades. Son ecosistemas que nos cuidan todos los días, incluso cuando no los vemos.




