Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 20 de abril de 2026. – El municipio de José María Morelos enfrenta una marcada transición demográfica caracterizada por la disminución de la población infantil, especialmente en sus comunidades rurales.
Datos del último Censo de Población y Vivienda del INEGI revelan que los menores de 12 años representan apenas el 24.4% de los habitantes totales, una cifra que refleja la reducción en el tamaño de las familias en la región.
Aunque la población general del municipio aumentó de 36,179 habitantes en 2010 a 39,165 en 2020, el número de nacimientos por hogar ha descendido de forma sostenida.
Pobladores de localidades como San Carlos señalan que, mientras en décadas pasadas las familias promediaban entre siete y nueve hijos, las parejas jóvenes actuales optan por tener entre uno y tres descendientes.
De acuerdo con testimonios de residentes, el factor económico es la principal causa de este cambio. El incremento en los precios de la canasta básica y los combustibles ha impulsado una planificación familiar más estricta para garantizar la solvencia en los hogares.
Comunidad escolar
La baja natalidad ha impactado directamente la infraestructura escolar de las comunidades. En San Carlos, con una población aproximada de 110 habitantes, la escuela primaria opera bajo sistema multigrado, con una sola docente para 22 alumnos de todos los niveles.
En tanto, la secundaria es atendida por el CONAFE con una matrícula de apenas 8 estudiantes, mientras que en preescolar solo se atiende a cerca de 6 niños.

Las cifras oficiales respaldan la percepción de los habitantes: de los más de 39 mil habitantes, solo 9,564 pertenecen al rango de edad infantil.
Esta reducción en la base poblacional impacta la dinámica social del campo, donde el envejecimiento poblacional y la baja matrícula escolar se vuelven la nueva constante en las comunidades rurales, según el reporte del INEGI.




