CHIHUAHUA, Chih., 19 de mayo de 2026.- En un nuevo esfuerzo binacional para rescatar una de las especies más amenazadas de América del Norte, autoridades de México y Estados Unidos liberaron tres ejemplares de lobo mexicano (Canis lupus baileyi) en el municipio de Casas Grandes, Chihuahua, como parte del programa de recuperación y conservación de esta especie en peligro crítico.
Liberación coordinada
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que participó en las acciones para la recepción y liberación de los ejemplares enviados por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, en el marco del programa denominado “Plan de Trabajo para el monitoreo integral y fomento de la coexistencia del Lobo Mexicano”.
Los ejemplares —una hembra y dos machos de entre dos y tres años de edad— fueron recibidos el pasado 8 de mayo en el Recinto Fiscalizado del Puente Internacional Zaragoza Ysleta, en Ciudad Juárez, donde personal especializado verificó que los animales se encontraban en buenas condiciones de salud y cumplían con todos los requisitos establecidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).
Monitorearán a los lobos
Ese mismo día, los tres lobos fueron trasladados y liberados en el predio “Los Nogales”, ubicado en el municipio de Casas Grandes, Chihuahua, con apoyo de la Fundación Tonkawa, organización involucrada en el proyecto de conservación.
Las autoridades detallaron que los ejemplares portan collares especializados de monitoreo, capaces de generar localizaciones permanentes en intervalos fijos y emitir alertas automáticas ante posibles eventos de mortalidad o movimientos inusuales, lo que permitirá dar seguimiento puntual a su adaptación en vida silvestre.
El lobo mexicano, en riesgo
El lobo mexicano es considerado una de las subespecies más amenazadas del continente y actualmente se encuentra enlistado en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 en la categoría de “Probablemente Extinta en el Medio Silvestre”. Además, está incluido en el Apéndice II de CITES, debido a su condición de riesgo y necesidad de protección internacional.
La Profepa reiteró que continuará dando prioridad a los trámites y acciones relacionadas con la atención y liberación de ejemplares vivos, como parte de los esfuerzos para fortalecer la recuperación de esta emblemática especie en el norte del país.




