OAXACA, Oax., a 11 de agosto de 2026.- Solo, con apenas dos meses de vida y sin rastro de su madre. Así fue encontrado un oso hormiguero bebé en la calle principal de Barra de la Cruz, Oaxaca, donde el hallazgo realizado por una niña de la comunidad movilizó a especialistas para poner a salvo al pequeño ejemplar.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó este martes que personal del Santuario Barra de la Cruz-Playa Grande atendió el reporte. En el sitio se buscó a la madre del animal, pero no fue localizada.
El ejemplar, de la especie Tamandua mexicana mexicana, fue entregado para su valoración y quedó bajo atención de un equipo en el que participaron personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), especialistas veterinarios y trabajadores del santuario.
Apenas pesa 676 gramos y ahora buscan que pueda volver a su hábitat
La revisión permitió determinar que se trata de un macho de aproximadamente dos meses de edad. Mide 60 centímetros de largo, incluida una cola de 27 centímetros, y pesa apenas 676 gramos.
Tras la evaluación clínica, los especialistas decidieron trasladarlo a una clínica veterinaria de Salina Cruz, donde permanecerá durante su recuperación. Su evolución será determinante para valorar posteriormente una posible reintegración al medio silvestre.

Más allá de su particular apariencia, la presencia del oso hormiguero cumple una tarea importante para los ecosistemas de la región. De acuerdo con la Conanp, puede consumir hasta 9 mil hormigas y termitas diariamente, por lo que funciona como controlador natural de estas poblaciones y contribuye al equilibrio del suelo y al crecimiento de los árboles.
Su papel también alcanza las zonas cercanas a sitios de anidación de tortugas marinas, pues ayuda a controlar insectos que pueden depredar huevos o crías recién nacidas.
En México, el oso hormiguero se encuentra catalogado en peligro de extinción por la NOM-059-SEMARNAT-2010.
La Conanp agradeció a la familia Sosa Jacome por entregar voluntariamente al ejemplar y recordó que las especies silvestres en riesgo no deben capturarse, comercializarse ni mantenerse como mascotas.
Por ahora, la pequeña cría permanece bajo cuidados veterinarios. El objetivo será que, si sus condiciones lo permiten, su historia termine nuevamente en libertad.



