MÉXICO, 16 de abril de 2026.– La recuperación del murciélago orejón mexicano (Macrotus waterhousii) en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán se consolida como uno de los casos recientes más relevantes de conservación en el país, luego de que su población registrara un crecimiento exponencial en menos de una década.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), los trabajos sostenidos de monitoreo y restauración durante nueve años permitieron documentar el incremento de la colonia, que pasó de 50 individuos en 2017 a más de 500 ejemplares en la actualidad.
Refugio recuperado y activo
La Cueva del Cerrito, ubicada en la comunidad de San Sebastián Zinacatepec, ha evolucionado de un espacio degradado a un refugio permanente para especies insectívoras, además de funcionar como punto de descanso para murciélagos polinizadores y frugívoros, esenciales para la regeneración de la flora local.
El área protegida alberga actualmente 49 especies de murciélagos, reflejo del fortalecimiento de las estrategias de conservación implementadas en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán, reconocido por su relevancia biológica a nivel continental.
Participación comunitaria, eje del éxito
La recuperación del sitio no habría sido posible sin la intervención directa de la comunidad, que junto con autoridades ambientales impulsó acciones de limpieza, vigilancia y restauración, eliminando factores de riesgo como la acumulación de residuos.
Los avances también responden a la aplicación de recursos de programas como PROCODES y PROREST, mediante los cuales se han identificado nuevos refugios, fortalecido el monitoreo biológico y promovido la educación ambiental en la región.
El murciélago orejón mexicano desempeña un papel estratégico como regulador de plagas insectiles, contribuyendo a la protección de cultivos y al equilibrio ecológico, lo que refuerza la importancia de su conservación en un territorio considerado Patrimonio Mundial.




