Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q.ROO, a 30 de enero de 2026.- El histórico cuello de botella y los riesgos viales en los accesos principales al pueblo mágico de Bacalar tienen los días contados.
Con una inversión de casi 5 millones de pesos, la Secretaría de Obras Públicas (Seop) proyecta concluir el 7 de abril la primera etapa del nuevo Distribuidor Vial, una obra diseñada para abatir el desorden en la carretera federal 307.
Tras años de señalización deficiente y baches, el proyecto no solo busca “parchar” el pavimento, sino transformar la movilidad mediante tecnología y diseño estratégico.
La obra, adjudicada a la contratista Sandra Maribel Cauich Kú, incluye semáforos inteligentes para regular el flujo constante que entra y sale del destino turístico. Geometría vial con la ampliación de carriles y rediseño de vueltas para evitar alcances y accidentes.
También se mejora la Imagen Urbana con nueva iluminación y señalización vertical que darán una cara moderna a la entrada del Pueblo Mágico.
A diferencia de proyectos anteriores, esta inversión se sustenta en una auditoría con drones, radares y GPS realizada por Imoveqroo. La cual detectó que el desgaste del pavimento y la falta de infraestructura para peatones y estudiantes eran las principales deudas con la comunidad.
Los trabajos, que iniciaron el pasado 29 de diciembre, avanzan en un plazo de 100 días naturales.
Se espera que, además de agilizar el tráfico de carga y turístico, el distribuidor ofrezca rutas seguras para ciclistas y transporte escolar, resolviendo una demanda ciudadana que durante años fue ignorada en los foros de movilidad.




