Por Staff
CALAKMUL, Camp., a 22 de junio de 2026.- Lo que comenzó como una prospección arqueológica rutinaria terminó convirtiéndose en uno de los hallazgos más significativos de los últimos años en el área maya. En el corazón de la selva campechana fue localizada Minanbé, una ciudad que permaneció oculta por más de un milenio y que ahora revela pistas sobre el final de una era.
La expedición dirigida por Ivan Šprajc, con el respaldo del INAH, permitió identificar un conjunto urbano de gran relevancia gracias a imágenes obtenidas mediante tecnología LiDAR, herramienta que ha revolucionado la investigación arqueológica en zonas cubiertas por vegetación densa.
Tesoro arqueológico
Durante los recorridos de reconocimiento, los especialistas localizaron al menos 14 monumentos, entre estelas y altares, varios de ellos decorados con complejas representaciones iconográficas y textos jeroglíficos que actualmente son analizados por expertos en epigrafía.

Uno de los descubrimientos más impactantes corresponde a la llamada Estela 1, donde aparece representada una escena de decapitación ritual acompañada por una fecha que remite al año 849 d.C., periodo cercano al colapso de varias ciudades mayas de la región.
Templos, estelas y enigmas sin resolver
Los estudios preliminares sugieren que algunos de los monumentos fueron modificados intencionalmente en épocas posteriores, posiblemente por grupos que llegaron desde otras regiones de la península y que intentaron transformar los símbolos de poder de la ciudad abandonada.
La combinación de arquitectura monumental, inscripciones históricas y evidencias de intervenciones posteriores convierte a Minanbé en una pieza clave para comprender los procesos políticos y culturales que ocurrieron en los últimos siglos del mundo maya clásico.
Para los investigadores, cada monumento hallado representa una nueva oportunidad para reconstruir episodios aún desconocidos de una civilización que continúa sorprendiendo por la complejidad de su legado.



