CHIHUAHUA, Chih., a 09 de septiembre de 2026.- Dos contenedores que llegaron por paquetería al aeropuerto de Chihuahua terminaron revelando una carga poco común. En su interior viajaban tres pitones reticuladas que fueron aseguradas tras detectarse una irregularidad en su identificación.
Los reptiles arribaron en un vuelo local al Aeropuerto Internacional General Roberto Fierro Villalobos y fueron descubiertos luego de que personal de paquetería y de aduanas de la Guardia Nacional reportara la presencia de animales silvestres.
Al abrir los contenedores, personal especializado confirmó que se trataba de tres ejemplares de Malayopython reticulatus.
Las serpientes no mostraban, según la revisión inicial, señales aparentes de problemas de salud. Lo que encendió las alertas fue otro detalle.
Los documentos no bastaron
Los ejemplares viajaban con documentación, pero no tenían un sistema de marcaje que permitiera verificar que cada animal correspondía con la descripción incluida en esos papeles.
Esa ausencia impidió comprobar plenamente su identidad y llevó a ordenar el aseguramiento precautorio.
Tras la inspección, las tres serpientes fueron enviadas a un predio con instalaciones y un plan de manejo adecuados para recibirlas.
El episodio pone bajo la lupa un aspecto menos visible del traslado de especies silvestres. No basta con transportar documentos. También debe existir una forma de vincularlos de manera precisa con los animales que viajan.

¿Por qué importa que sean pitones reticuladas?
La especie está incluida en el Apéndice II de la Convención CITES, un acuerdo internacional que regula el comercio de fauna y flora silvestres.
En este apartado se encuentran especies cuyo intercambio comercial debe mantenerse bajo vigilancia para evitar que su explotación ponga en riesgo su supervivencia.
Por ello, la trazabilidad de los ejemplares resulta especialmente importante cuando pasan por procesos de traslado o comercialización.
Las tres pitones quedaron bajo resguardo y recibirán atención en un espacio preparado para su manejo. La detección permitió frenar temporalmente su traslado mientras se mantiene el procedimiento derivado de la revisión ambiental.




