Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 16 de abril de 2026. – A pesar de que tortillerías de la capital quintanarroense oficializaron un aumento que fija el kilogramo en 28 pesos, el Gobierno de México y organismos nacionales del sector aseguraron que no existe justificación técnica ni económica para dicho incremento, calificándolo como infundado.
Industriales de la masa y la tortilla en Chetumal confirmaron este 16 de abril el incremento, que también se refleja en municipios rurales, donde el kilo se comercializa en 27 pesos. El ajuste fue definido por los propios productores como una medida necesaria para sostener la operación de los negocios.
Productores alegan presión en costos
El sector local, representado por Rubén Montalvo Morales, presidente estatal de la cámara, sostuvo que el costo de producción ha rebasado los márgenes de ganancia. Señaló que el encarecimiento del gas LP, la energía eléctrica y los fletes ha presionado de forma constante desde inicios de año.
De acuerdo con los industriales, el reciente incremento en el precio de la harina por parte de empresas como Maseca fue el detonante final para ajustar el costo al consumidor, al tratarse del insumo más relevante en la cadena de producción.
Propietarios de establecimientos señalaron que mantener el precio previo de 26 pesos —vigente desde antes de la pandemia— se volvió inviable ante gastos como renta e impuestos. Advirtieron que, sin el ajuste, podrían repetirse cierres definitivos como los registrados durante la contingencia sanitaria.
Gobierno y organismos rechazan aumento
En contraste, la Cámara Nacional del Maíz Industrializado afirmó que un alza en la harina tendría un impacto máximo de seis centavos por kilo, calificando como desproporcionado el incremento aplicado en la región.
Por su parte, la Procuraduría Federal del Consumidor y la Secretaría de Agricultura señalaron que no existen aumentos en el precio del maíz en grano que respalden el ajuste, e hicieron un llamado a no difundir versiones que afecten la economía familiar.
Mientras los productores no descartan un segundo incremento si continúan las presiones en insumos, autoridades federales anunciaron que intensificarán el monitoreo de precios a nivel nacional para evitar prácticas abusivas en un producto considerado básico para los hogares mexicanos.




