Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 04 de mayo de 2026.- María Adela Morales Correa, la joven chetumaleña cuya presunta desaparición en la Ciudad de México generó una intensa campaña mediática y judicial encabezada por su madre, Cristina Ramírez, reapareció públicamente para desmentir las versiones de secuestro o trata de personas.
La joven afirmó que su internamiento en el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” fue voluntario y reveló que cuenta con una orden de protección contra sus familiares.
En una declaración directa que contrasta con la narrativa de “desaparición forzada” difundida por su madre, María Adela explicó que buscó ayuda profesional debido a un cuadro severo de depresión e intención suicida.
Aseguró que en todo momento estuvo consciente de su tratamiento y agradeció el apoyo de sus amigas, a quienes su familia señaló como presuntas responsables de delitos.
La joven aclaró que su estancia en la capital del país fue por motivos laborales y personales, y que su ingreso al hospital psiquiátrico fue una decisión propia tras recibir recomendaciones médicas. Negó rotundamente haber sido retenida contra su voluntad o haber sido víctima de una red criminal.
Hostigamiento por parte de su madre
La Fiscalía de la Ciudad de México y el personal del hospital corroboraron mediante entrevistas y protocolos de seguridad que la joven no sufría coerción alguna.
María Adela lamentó el hostigamiento y las amenazas que han recibido sus amigas, identificadas por la madre como sospechosas, aclarando que ellas fueron quienes la acompañaron a buscar atención médica.

El punto central del desmentido radica en la relación con su madre, Cristina Ramírez, pues reveló que la razón por la que decidió mantenerse alejada y buscar protección legal es un historial de abuso físico y emocional.
“La razón por la que yo no quiero ver a mi mamá es porque ella ha abusado de mí físicamente y emocionalmente”, declaró la joven, añadiendo que su madre utilizó recursos legales para intentar forzar su salida del hospital pese a su negativa.
Protección contra su progenitora
Según el relato de la joven, durante las visitas obligadas por mandatos judiciales, le pidió directamente a su madre que se detuviera, afirmando que no estaba secuestrada; sin embargo, la señora Ramírez manifestó que no pararía sus acciones legales.
Debido al temor que siente por su integridad física y la exposición pública de sus datos personales, María Adela confirmó que ya cuenta con medidas de seguridad otorgadas por las autoridades de la Ciudad de México y Quintana Roo.
Adelantó que interpondrá demandas adicionales para garantizar que su familia no pueda acercarse a ella.
Finalmente, la joven hizo un llamado a detener la difusión de información falsa que, según sus palabras, ha distorsionado su realidad y puesto en riesgo su proyecto de vida.
Pidió respeto a su autonomía y a su decisión de no retomar contacto con su círculo familiar, mientras las autoridades continúan con el acompañamiento legal del caso.




