CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de julio de 2026.— La presencia de un cocodrilo cerca de una playa, río, laguna o estero puede despertar curiosidad, pero acercarse para fotografiarlo, alimentarlo o intentar moverlo representa un riesgo tanto para las personas como para el propio animal.
Ante recientes avistamientos registrados en Bahía de Banderas y Puerto Vallarta, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) hizo un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier interacción con estos reptiles.
La dependencia federal recordó que los cocodrilos forman parte de la fauna silvestre nativa de México y están protegidos por la legislación ambiental, por lo que cualquier agresión, captura, daño o posesión ilegal constituye una conducta sancionada por la ley.
Profepa explicó que promover acciones como alimentarlos, manipularlos, capturarlos, herirlos o acosarlos modifica su comportamiento natural y afecta procesos biológicos indispensables para la conservación de la especie. Además, estas prácticas pueden alterar el equilibrio de los ecosistemas donde viven y aumentar el riesgo de incidentes con las personas.

Especies protegidas por la ley
La institución recordó que las especies de cocodrilos presentes en México están incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, instrumento que identifica especies cuya viabilidad puede verse comprometida por distintos factores ambientales y humanos.
Asimismo, señaló que el artículo 420 del Código Penal Federal establece sanciones para quien ilícitamente dañe ejemplares de fauna silvestre protegida. Las penas pueden ir de uno a nueve años de prisión, además de multas de 300 a tres mil días. Las sanciones pueden aumentar cuando las conductas tengan fines comerciales o se cometan dentro de Áreas Naturales Protegidas.
La autoridad ambiental subrayó que estos reptiles forman parte del patrimonio natural del país y cumplen funciones ecológicas relevantes dentro de humedales, ríos, manglares, lagunas y otros ecosistemas acuáticos, por lo que su conservación depende también del comportamiento responsable de la población.
Finalmente, Profepa invitó a reportar de inmediato cualquier caso de caza, maltrato, captura o posesión ilegal de cocodrilos a través del teléfono 800-PROFEPA (800 776 33 72), mediante el correo electrónico denuncias@profepa.gob.mx o por medio de sus canales oficiales en redes sociales destinados a la recepción de reportes.




