Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 18 de abril de 2026.- El acervo muralístico del Palacio Municipal de Felipe Carrillo Puerto enfrenta un riesgo de pérdida total debido al deterioro físico, el ocultamiento de obras y daños estructurales causados por remodelaciones recientes.
La obra principal, una alegoría de la historia de México pintada en 1973 por el maestro José Valeriano Maldonado, presenta perforaciones directas en su superficie pictórica para la instalación de tuberías de drenaje de aire acondicionado.
Además de los daños por tornillería, la ampliación de las oficinas de regidores ha cubierto parcialmente el mural de Maldonado.
En el mismo recinto, una segunda obra del artista Jorge Antonio Corona Noriega permanece oculta tras archiveros y mobiliario de oficina.
Mientras que una tercera pieza del artista local Marcelo Jiménez Santos, titulada “La fundación de Noj Kaj Santa Cruz Xbaalam Naj” (1984), se encuentra en paradero desconocido tras la remodelación de la Sala de Cabildos realizada bajo la administración de la presidenta María Hernández Solís.
Aunque en 2024 se planteó, por última vez un proyecto de restauración estructurado, la falta de aprobación y financiamiento por parte de las autoridades locales mantiene las obras en una degradación irreversible, agravada por la humedad y el maltrato físico derivado de su uso como espacios de oficina.

Pese al valor histórico de estas piezas, que retratan a personajes como Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Emiliano Zapata, las autoridades han omitido la aplicación de la Ley de Patrimonio Cultural del Estado de Quintana Roo.
Esa legislación establece en su Artículo 7, Fracciones VIII y X la obligatoriedad de asignar partidas presupuestales específicas para la investigación, restauración y conservación del patrimonio, así como la facultad de celebrar convenios para su rescate.
En sus Artículos 69 y 70 señala la imposición de sanciones administrativas a funcionarios que, por acto u omisión, permitan el daño de estos bienes.
Asimismo, ratifica el derecho ciudadano de denunciar estos hechos ante el Instituto de la Cultura y las Artes (ICA) o la Secretaría de Educación y Cultura (SEyC).

José Valeriano Maldonado, fundador del “Grupo Cuña” y excolaborador de figuras como Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, fue un referente del arte con sentido social, lo que le valió una nominación al Premio Nobel de la Paz en 2004.
Junto a Corona Noriega, fue pionero del movimiento plástico en el sureste tras su paso por el penal de Lecumberri como preso político del movimiento de 1968.




