Por Staff
XALAPA, Ver., a 10 de septiembre de 2026.— ¿Qué podían significar una pelota de hule, un hacha de piedra, semillas, flores o una figura de madera para una sociedad de hace casi cuatro milenios? Algunas respuestas se encuentran en “Señores del agua, espacios sagrados olmecas”, exposición que desde este 10 de septiembre reúne en el Museo de Antropología de Xalapa 90 piezas procedentes de antiguos espacios ceremoniales de Veracruz.
El eje de la muestra es El Manatí, sitio ubicado en la cuenca baja del río Coatzacoalcos, en Hidalgotitlán, donde en 1988 comenzaron excavaciones que revelaron uno de los contextos rituales olmecas más relevantes. En aquel lugar, investigadores encontraron materiales que habían sido colocados deliberadamente durante siglos en los manantiales de un espacio considerado sagrado, dentro del área de influencia de San Lorenzo y La Venta.

90 piezas revelan cómo los olmecas entendían el mundo
Los hallazgos permiten reconstruir diferentes etapas de las prácticas ceremoniales. Entre 1700 y 1500 a.C. fueron depositadas semillas, fragmentos de cerámica, hachas, cuentas de jadeíta y otros materiales; posteriormente aparecieron conjuntos de hachas y, entre 1200 y 900 a.C., las extraordinarias figuras humanas de madera. El conjunto revela que el lugar mantuvo una función ritual durante varios siglos.
Las piezas también cuentan una historia de intercambio y de conocimientos. Entre ellas hay cuentas de jadeíta procedentes de Guatemala, restos de plantas utilizadas por los antiguos habitantes de la región y 15 pelotas de hule que destacan por su conservación. La exposición incluso recurre a recreaciones en 3D para acercar al visitante a materiales orgánicos y contextos que resultan difíciles de apreciar únicamente a través de los objetos originales.
¿Una exposición que no te querrás perder
La muestra incorpora además materiales de La Merced y El Macayal, con lo que por primera vez se presentan conjuntamente piezas excepcionales procedentes de estos tres sitios. Para el MAX, la reunión permite observar de manera integral la relación que los olmecas establecieron entre agua, paisaje, naturaleza y ritual, más allá de la imagen monumental con la que suele identificarse a esta civilización.
“Señores del agua, espacios sagrados olmecas” permanecerá abierta hasta octubre de 2027 y se suma a la celebración por los 70 años del MAX. La exposición convierte así décadas de investigación arqueológica en una experiencia para el público y permite mirar de cerca una parte de la vida ceremonial de una civilización que, hace unos 3,700 años, ya había construido una compleja relación simbólica con el agua y el territorio.




