Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 06 de febrero de 2026.- Ante el silencio de las autoridades educativas y el descenso histórico de las temperaturas en la región, madres y padres de familia de Quintana Roo tomaron decisiones para blindar la salud de sus hijos.
En un acto de organización civil, al menos 20 escuelas de los municipios de Bacalar, José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto decidieron modificar por cuenta propia el horario de entrada a clases.
A pesar de las insistentes solicitudes y que el termómetro ha marcado menos de 10 grados en las zonas rurales y de densa vegetación, la Secretaría de Educación estatal se mantiene sin emitir alguna disposición oficial para ajustar los horarios y evitar el impacto de las bajas temperaturas a los menores.
Esta falta de sensibilidad administrativa contrasta con lo ocurrido en otros 17 estados del país, incluyendo a los vecinos Yucatán y Campeche, donde se protege a los estudiantes con entradas más tardías.
Sergio Acosta Manzanero, vicepresidente de la Asociación Nacional de Padres y Madres de Familia, confirmó que los acuerdos se tomaron directamente en las aulas.

El frío aumenta
“En las zonas más internadas, donde la vegetación intensifica el frío, los padres se organizaron y determinaron el cambio, es una medida de autoprotección ante la falta de un protocolo estatal”.
El ajuste implementado de forma autónoma consiste en recorrer la entrada de las 7:30 a las 8:00 de la mañana y según los padres, este margen es suficiente para evitar que los menores se expongan a las ráfagas de viento más gélidas de la madrugada.
Aunque el cambio es una realidad en estas 20 escuelas gracias al consenso entre familias y directores locales, la Asociación Nacional de Padres buscará un diálogo formal con el Gobierno del Estado.
El objetivo es que la medida deje de ser un esfuerzo aislado y se convierta en una norma oficial para toda la temporada invernal, garantizando que ningún niño sea sancionado por llegar un poco más tarde cuando el clima pone en riesgo su salud.
“Ante la falta de instrucciones desde las oficinas centrales, la comunidad escolar ha decidido priorizar el bienestar sobre el calendario y todo es por proteger la salud de los estudiantes, no es por rebeldía o capricho, aseguró el representante de los paterfamilias.




