Ciudad de México.– La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró de manera precautoria 33 ejemplares de biznaga burra (Echinocactus platyacanthus), tras ser localizados en un predio de la comunidad de Lagunilla, en el municipio de San Salvador, Hidalgo, en un caso que evidencia el impacto del tráfico ilegal de flora protegida en el país.
El aseguramiento se derivó de un reporte de Seguridad Pública Municipal, cuyos elementos detectaron las plantas en el sitio. Posteriormente, el pasado 15 de abril, inspectores de la Profepa acudieron al domicilio para iniciar las investigaciones correspondientes.
Evidencias de extracción ilegal
Durante la inspección, las autoridades detectaron indicios de que todos los ejemplares fueron extraídos de raíz, sin que se pudiera ubicar al responsable. Además, las biznagas presentaban modificaciones físicas, como la eliminación parcial de sus costillas y espinas.
La revisión técnica reveló que algunos ejemplares alcanzaban hasta 70 centímetros de altura, 80 centímetros de diámetro y un peso cercano a los 100 kilogramos, lo que sugiere una edad aproximada de entre 60 y 70 años, reflejando el alto valor biológico de las plantas aseguradas.
Más de dos toneladas decomisadas
En conjunto, los 33 ejemplares sumaron un peso total de 2 mil 224 kilogramos, lo que dimensiona la magnitud del aseguramiento y el posible impacto ambiental derivado de su extracción ilegal en ecosistemas áridos.
Al no contar con documentación que acreditara su legal procedencia conforme a la Ley General de Vida Silvestre, las biznagas fueron aseguradas y trasladadas a un parque ecológico en Hidalgo, donde recibirán cuidados, ya que presentaban signos de deshidratación.
Especie en peligro de extinción
La biznaga burra es una especie endémica de México incluida en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de Peligro de extinción, debido principalmente a su lento crecimiento y la extracción ilegal. La Profepa informó que continuará las investigaciones para identificar a los responsables, ya que el comercio ilícito de estas plantas constituye un delito ambiental grave.




