Por Staff
ESCÁRCEGA, Camp., a 13 de julio de 2026.- Oculta durante siglos entre la vegetación de la Reserva de la Biosfera Balam Kú, la antigua ciudad de El Yesal comenzó a revelar parte de su historia gracias a la primera exploración arqueológica sistemática realizada en el sitio, considerado uno de los asentamientos más extensos de las Tierras Bajas Mayas Centrales.
La investigación es encabezada por el arqueólogo Ivan Šprajc, del Centro de Investigaciones de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, como parte de un proyecto autorizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Aunque el sitio ya había sido visitado en ocasiones anteriores, nunca se había llevado a cabo una inspección detallada de sus estructuras monumentales.
Hallan la Gran Acrópolis
Los trabajos permitieron confirmar la magnitud del asentamiento, cuya zona monumental supera un kilómetro cuadrado. Entre los principales hallazgos destaca una Gran Acrópolis construida sobre una plataforma de aproximadamente 150 metros por lado y 15 metros de altura, coronada por cuatro basamentos piramidales, uno de ellos de 27 metros, lo que refleja la importancia política y ceremonial que tuvo la ciudad.
Durante la temporada de campo, los especialistas también documentaron una estela mediante técnicas de fotogrametría tridimensional. A pesar de su deterioro, el análisis permitió identificar rasgos de un antiguo gobernante y elementos asociados con Yopaat, deidad maya vinculada a la tormenta, aportando nuevas pistas sobre la identidad de quienes habitaron el sitio.
Esto encontraron
Las excavaciones realizadas en distintas estructuras recuperaron fragmentos cerámicos correspondientes a las fases Mamom y Chicanel, evidencias que sugieren que El Yesal pudo haber sido fundado hace alrededor de 2 mil 500 años, entre el Preclásico Medio y Tardío, mucho antes de alcanzar su máximo desarrollo durante el Clásico Tardío, cuando expandió su arquitectura monumental y sus sistemas defensivos.
Otro de los descubrimientos relevantes fue la identificación de estructuras conocidas como “conjuntos anidados”, similares a las registradas en Calakmul, cuya disposición hace pensar que funcionaron como antiguos mercados. Para los investigadores, esta primera exploración sienta las bases para profundizar en el estudio de una ciudad que probablemente mantuvo relaciones políticas, económicas y culturales con importantes centros mayas como Calakmul, Balamkú y Uitzilná, ampliando el conocimiento sobre la organización territorial y el desarrollo de la civilización maya en la región.




