CIUDAD DE MÉXICO, a 18 de septiembre de 2026.- Si en redes sociales alguien ofrece supuestos “billetes G5”, te está ofreciendo copias casi perfectas del dinero auténtico, la recomendación es desconfiar. Este término se utiliza en internet para promocionar piezas falsas que presuntamente son de alta calidad, pero también puede servir como gancho para pedir dinero por adelantado y desaparecer después del pago.
La Policía Cibernética de la Ciudad de México alertó sobre publicaciones relacionadas con la venta de estos supuestos billetes y con otra modalidad de engaño que aprovecha conciertos, festivales y otros eventos con alta demanda.
En redes sociales, los llamados “G5” suelen aparecer en fotografías y videos y se ofrecen en paquetes de distintas cantidades y precios. Quienes los promocionan aseguran que tienen características similares a los billetes auténticos y que son difíciles de detectar.
En México, falsificar moneda o utilizarla a sabiendas de que es falsa constituye un delito federal. El Código Penal Federal establece penas de cinco a 12 años de prisión y hasta 500 días multa para quien produzca, almacene, distribuya o introduzca piezas capaces de confundirse con moneda legítima, sanción que también puede aplicarse a quien use deliberadamente dinero falsificado.
El Banco de México recuerda además que cualquier billete sospechoso debe llevarse a una sucursal bancaria para su análisis y no debe utilizarse para realizar pagos, sin embargo estos “billetes G5” siguen ofreciéndose en redes.
El engaño comienza con el pago
Cuando una persona muestra interés, el supuesto vendedor suele llevar la conversación a mensajes privados y solicita un depósito o transferencia para apartar el paquete o cubrir el envío.
Después de recibir el dinero, puede dejar de responder, bloquear al comprador, eliminar la publicación o proporcionar datos falsos sobre la entrega. En otros casos, la víctima recibe algo diferente de lo prometido.
La recomendación es no participar en la compra, venta, distribución o utilización de billetes falsos, aunque sean anunciados como “G5”, “réplicas” o con cualquier otra denominación.
También usan boletos para atraer víctimas
La Policía Cibernética advirtió que una mecánica similar aparece en la reventa de entradas para espectáculos muy solicitados.
Los estafadores pueden utilizar fotografías de boletos reales, comprobantes de compra o información tomada de páginas oficiales para generar confianza. Después aseguran que necesitan vender con urgencia, ofrecen precios bajos y solicitan un anticipo o el pago completo.
Tras recibir el dinero pueden desaparecer o enviar una entrada falsa, modificada, duplicada o ya utilizada. Incluso un mismo boleto digital puede ser vendido a varias personas.
Para reducir riesgos, se recomienda comprar únicamente mediante plataformas oficiales o mecanismos autorizados de reventa, evitar transferencias a desconocidos y conservar capturas, conversaciones, enlaces, teléfonos y comprobantes de pago en caso de detectar un posible fraude.




