CHETUMAL, Q. Roo, a 19 de junio de 2026.- La emoción del fútbol volvió a reunir a cientos de familias en la capital quintanarroense durante una nueva edición del Fut-Fest, evento que convirtió la Explanada de la Bandera en un punto de encuentro para aficionados de todas las edades que se dieron cita para disfrutar del partido entre México y Corea del Sur.
Desde horas antes del silbatazo inicial, el recinto se llenó de camisetas de la Selección Mexicana, banderas, porras y un ambiente festivo que contagió a niñas, niños, jóvenes y adultos que acudieron para compartir una noche de convivencia y entretenimiento.
La gobernadora Mara Lezama Espinosa recorrió el lugar saludando a las familias asistentes y participando en diversas actividades organizadas como parte de la jornada. La mandataria estuvo acompañada por la presidenta honoraria del DIF Quintana Roo, Verónica Lezama, y por la presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández.
Además de la transmisión del encuentro, los asistentes disfrutaron de torneos de fútbol 2 contra 2, competencias de dominadas, partidos de fut-tenis y distintas dinámicas recreativas que mantuvieron activa la convivencia durante toda la tarde y noche.

Una fiesta para toda la familia
El pabellón gastronómico ofreció diversas opciones para los visitantes, mientras que la entrega de palomitas contribuyó a fortalecer el ambiente familiar que caracterizó el evento.
Como parte de la convivencia, Mara Lezama intercambió pronósticos sobre el marcador con los asistentes e incluso anunció que regalaría balones y playeras a quienes acertaran el resultado del encuentro, generando entusiasmo entre los aficionados.
La fiesta futbolera continuará el próximo 24 de junio con la transmisión del partido entre República Checa y México, programado para las 20:00 horas, además de los encuentros correspondientes a las siguientes fases del torneo.
Con música, actividades recreativas y miles de voces alentando al Tricolor, el Fut-Fest volvió a consolidarse como uno de los principales espacios de convivencia familiar en la capital del estado, donde el fútbol se convirtió en el pretexto perfecto para celebrar la unión y el orgullo mexicano.




