Por Staff
TIJUANA, Baja California, 26 de agosto de 2026.- El mar devolvió a la costa de Tijuana una ballena de unos 12 metros, pero detrás del impresionante hallazgo permanece una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿qué mató al enorme cetáceo?
El cuerpo fue localizado en Playas de Tijuana, cerca de los edificios de Océano 21, con daños visibles en la piel y signos de descomposición. El hallazgo fue reportado a las autoridades, que comenzaron a evaluar las condiciones del animal y el procedimiento para retirar o sepultar sus restos.
La Profepa mantiene abierta una investigación para determinar las circunstancias del fallecimiento. De acuerdo con la dependencia, las características del ejemplar hacen pensar que podría tratarse de un rorcual de Bryde, pero la especie todavía debe ser confirmada por especialistas.
El caso generó preocupación entre organizaciones dedicadas a la conservación marina. Kilómetro Uno pidió que se realicen estudios científicos antes de relacionar directamente la muerte con la contaminación que afecta a la zona.
La organización también recordó que los mamíferos marinos pueden resultar afectados por diferentes actividades humanas, entre ellas la interacción con embarcaciones, por lo que cada varamiento debe analizarse de manera individual para determinar qué ocurrió.
El hallazgo tampoco es completamente aislado
En agosto de 2025 se registró otra ballena muerta en la costa de Tijuana, mientras que en mayo de 2026 otra fue localizada varada en Rosarito. Las autoridades no han establecido relación entre esos casos y el ocurrido ahora.
Mientras especialistas realizan las evaluaciones correspondientes, ambientalistas insistieron en que no se debe manipular el cuerpo y que cualquier ejemplar marino varado debe ser reportado a las autoridades.
La imagen de la enorme ballena sobre la arena deja una postal impactante, pero también una tarea pendiente: descubrir qué ocurrió en el mar antes de que el cetáceo terminara en la costa tijuanense.




