LA GUAIRA, Venezuela, a 7 de julio de 2026.— En medio de una de las tragedias más devastadoras que ha enfrentado Venezuela en las últimas semanas, un pequeño sobreviviente logró conmover a miles de personas dentro y fuera del país. Se trata de Panchito, un loro que fue encontrado con vida entre los escombros de un edificio colapsado en La Guaira durante las labores de rescate tras los terremotos del pasado 24 de junio.
El momento quedó registrado en un video difundido por el Cuerpo de Bomberos del Estado Bolivariano de Miranda, donde se observa a varios rescatistas auxiliando al ave, visiblemente deshidratada, mientras le ofrecen agua y le hablan con afecto.
“Pobrecito… vaya mi niño, sobreviviste”, dice uno de los bomberos mientras Panchito bebe desesperadamente el agua que le acercan. Otro elemento anuncia con emoción “Mira, rescatamos a Panchito”, en una escena que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
De acuerdo con la publicación oficial de los Bomberos de Miranda, el hallazgo ocurrió mientras continuaban las intensas labores de búsqueda en la zona afectada por el doble terremoto que devastó parte del estado La Guaira.
La corporación explicó que, mientras un grupo de rescatistas permanecía concentrado en la localización y extracción de personas atrapadas, otra comisión se encargó exclusivamente de poner a salvo al ave.
Los bomberos acompañaron la publicación con un mensaje que ha sido ampliamente compartido por usuarios de redes sociales.
“Para nosotros cada vida cuenta. Seguimos trabajando, sin parar”.
Un símbolo de esperanza
Las imágenes del rescate llegaron cuando Venezuela continúa enfrentando las consecuencias de los fuertes sismos registrados el 24 de junio, una emergencia que ha movilizado a equipos nacionales e internacionales durante varios días.
En los últimos días también fue rescatado con vida Hernán Gil, quien permaneció ocho días atrapado bajo los escombros de un edificio en La Guaira, en una operación que involucró a rescatistas de varios países.
Aunque el rescate de Panchito ocurrió en medio de una tragedia humana de enormes dimensiones, el pequeño loro terminó convirtiéndose en un símbolo de esperanza para muchos venezolanos y en un reconocimiento al trabajo de los cuerpos de emergencia, cuyo operativo continúa en distintas zonas afectadas.




