Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 15 de abril de 2026. – Una confrontación entre dos particulares por la recolección de mangos en la avenida José María Morelos puso bajo análisis la normativa sobre el aprovechamiento de árboles frutales ubicados en espacios públicos.
El altercado ocurrió cuando una mujer increpó a un hombre que recolectaba frutos de un árbol situado en el camellón central. La ciudadana reclamó la propiedad de la cosecha argumentando haber sembrado el árbol, mientras que el recolector señaló que buscaba vender el producto para costear medicamentos.
El incidente expone una problemática recurrente sobre el estatus jurídico de los árboles frutales ubicados en calles y avenidas.
Bienes de uso común
Según la naturaleza del espacio público, los recursos ubicados en camellones se consideran bienes de uso común; sin embargo, el hecho de que particulares realicen la siembra genera una percepción de propiedad que carece de lineamientos específicos en los reglamentos municipales actuales.
Hasta el momento, no se ha reportado la intervención de autoridades locales, pero el caso ha evidenciado la necesidad de clarificar si el acto de plantar en la vía pública otorga derechos de exclusividad o si prevalece el libre acceso para la comunidad.
La disputa cobró relevancia tras la difusión de un video en redes sociales captado por testigos.
El material generó posturas divididas entre los usuarios: algunos apelaron al derecho de quien cuida la planta y otros al carácter público del terreno.
A pesar de que el suceso no derivó en agresiones físicas, la controversia permanece activa como un precedente sobre la regulación pendiente para la gestión de huertos urbanos y especies frutales en zonas de competencia gubernamental.




