Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 12 de mayo de 2026.- La batalla ambiental por el megaproyecto turístico Perfect Day México, impulsado por la naviera Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, llegó este martes al corazón cultural del país. Activistas de Greenpeace México desplegaron una enorme manta sobre los andamios colocados frente al Palacio de Bellas Artes para exigir a la Semarnat frenar la autorización del desarrollo turístico.
La protesta convirtió al emblemático recinto en un escenario simbólico para cuestionar el futuro ambiental de la costa sur de Quintana Roo. En la manta podía leerse: “Semarnat presenta: Perfect Day, La Decisión. ¿Toboganes o protección ambiental?”, mensaje dirigido directamente a la titular de la dependencia, Alicia Bárcena.
De acuerdo con Greenpeace, el proyecto contempla cimentaciones profundas, posibles afectaciones a manglares, riesgos para el sistema kárstico y presión sobre el acuífero del que depende Mahahual. La organización sostiene que el desarrollo turístico podría abrir la puerta a un modelo de turismo masivo similar al que, aseguran, ha provocado daños irreversibles en otras zonas de la Península de Yucatán.
El megaproyecto “Perfect Day Mahahual” está diseñado como un parque turístico enfocado al mercado de cruceros y tendría capacidad para recibir hasta 21 mil visitantes diarios en una comunidad que apenas supera los tres mil habitantes.
¿Qué ha ocurrido alrededor del proyecto?
La controversia en torno al proyecto ha escalado durante los últimos meses. En enero pasado, la Profepa ordenó una clausura temporal de obras tras detectar trabajos realizados sin autorización federal en materia de impacto ambiental.
Greenpeace también presentó previamente un análisis técnico independiente en el que advirtió omisiones y posibles subestimaciones de riesgo dentro de la Manifestación de Impacto Ambiental entregada por Royal Caribbean a las autoridades federales. Según la organización, podrían verse afectados ecosistemas costeros y especies protegidas como el jaguar, el ocelote y tortugas marinas.
Mientras la Semarnat continúa evaluando el proyecto, el caso ha generado un intenso debate entre sectores empresariales, ambientalistas y habitantes de Mahahual sobre el modelo turístico que debería impulsarse en el Caribe mexicano. En redes sociales, la polémica también se ha intensificado, con usuarios cuestionando los posibles impactos ecológicos y sociales del desarrollo.
Greenpeace insistió en que la decisión de la Semarnat será determinante para el futuro de la Selva Maya y llamó a la ciudadanía a mantenerse atenta al proceso de evaluación ambiental.





