Por Staff
CHETUMAL, QRoo, a 12 de mayo de 2026.- La miel de abeja melipona, considerada por comunidades mayas como un producto medicinal, ancestral y casi sagrado, ya cuenta oficialmente con protección de Indicación Geográfica en México para el corredor de la zona maya de Quintana Roo.
La declaratoria, publicada en el Diario Oficial de la Federación, reconoce y protege a la miel producida principalmente por la abeja sin aguijón Melipona beecheii, conocida en lengua maya como xunán kab, una especie criada desde hace siglos por comunidades indígenas del centro y sur del estado.
Con este distintivo, la miel melipona no solo gana reconocimiento nacional por su calidad y origen único, sino también una herramienta para defenderla de imitaciones y fortalecer la economía de productores mayas que mantienen viva esta tradición ancestral.
La protección abarca municipios clave del corredor maya como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Tulum, donde aún se conserva la meliponicultura tradicional mediante el uso de jobones, troncos ahuecados que funcionan como colmenas naturales.
Un néctar muy exclusivo
A diferencia de la miel comercial, la miel melipona se produce en cantidades muy pequeñas: cada colmena genera apenas entre uno y 1.5 litros al año, razón por la que suele alcanzar precios elevados en mercados artesanales y medicinales.
Pero detrás de cada gota hay mucho más que un producto gourmet. Para las comunidades mayas, esta miel ha sido utilizada históricamente como remedio natural para afecciones respiratorias, problemas oculares, heridas e incluso rituales ceremoniales.
Además, especialistas consideran que su complejidad biológica depende directamente de la flora de la selva maya y del delicado trabajo de las abejas sin aguijón, especies fundamentales para la polinización y conservación de ecosistemas tropicales.
Meliponas en peligro
Sin embargo, las meliponas enfrentan una creciente amenaza en Quintana Roo y otras regiones del sureste mexicano. La deforestación, el uso de pesticidas, los monocultivos, los cultivos transgénicos, las sequías y los huracanes han reducido considerablemente sus poblaciones.
A esto se suma la destrucción de nidos y prácticas inadecuadas de manejo que ponen en riesgo la permanencia de estas abejas, de las cuales Quintana Roo alberga 16 de las 46 especies de meliponinos registradas en México.
La nueva Indicación Geográfica busca también incentivar la conservación ambiental y cultural de la región, al reconocer que la miel melipona no puede separarse del conocimiento maya ni de la biodiversidad de la selva quintanarroense.
Para muchos productores, la declaratoria representa un paso histórico: proteger no solo un alimento, sino una herencia viva de la cultura maya que sigue resistiendo entre la selva y los jobones.



