PLAYA DEL CARMEN, Q. Roo, 1 de junio de 2026.— Una polémica que se volvió viral en redes sociales terminó convirtiéndose en una manifestación pacífica frente a una residencia del exclusivo fraccionamiento Playacar, donde ciudadanos organizaron una “fiesta mexicana” para defender el libre acceso a las playas y expresar su rechazo a las actitudes que consideraron discriminatorias.
La reunión se llevó a cabo frente a la llamada Casa Glen, inmueble que en los últimos días ha estado en el centro de la conversación pública luego de que una mujer extranjera fuera exhibida en video mientras reclamaba a varias personas por permanecer en la playa ubicada frente a su domicilio.
De acuerdo con las imágenes difundidas en redes sociales, la mujer aseguró que la franja de playa y el mar frente a su propiedad le pertenecían, además de exigir que las personas se retiraran del lugar. El hecho generó críticas y reavivó el debate sobre el libre acceso a las playas mexicanas.
Desde las primeras horas de este domingo, elementos de la Policía Turística arribaron a la zona para mantener vigilancia preventiva. Aunque la convocatoria estaba programada para las nueve de la mañana, los asistentes comenzaron a llegar cerca de las once.

Una convocatoria que ganó fuerza
Con banderas mexicanas, música y alimentos para compartir, una veintena de personas se instaló frente a la vivienda para participar en una convivencia que, según los organizadores, buscaba enviar un mensaje de unidad y orgullo nacional, sin caer en confrontaciones.
Los asistentes improvisaron un buffet comunitario en el que cada persona aportó algún platillo. Además, hicieron énfasis en mantener limpio el espacio, solicitando a los participantes recoger sus residuos y respetar el entorno natural.
La convocatoria recibió respaldo de usuarios que consideran que el acceso a las playas debe mantenerse libre y sin restricciones indebidas, especialmente en destinos turísticos como Playa del Carmen, donde estos espacios forman parte del patrimonio natural de la nación.
En México, la Zona Federal Marítimo Terrestre es de uso público y ninguna persona, independientemente de su nacionalidad, puede apropiarse de ella o impedir el acceso de terceros.
La manifestación concluyó sin incidentes y en un ambiente festivo. Para muchos de los participantes, la mejor respuesta a la controversia fue recordar, mediante una reunión pacífica, que las playas mexicanas pertenecen a todos.
El caso también reavivó la discusión sobre otros episodios de confrontación protagonizados por residentes extranjeros en Quintana Roo, algunos de los cuales se han vuelto virales en años recientes y han generado cuestionamientos sobre el respeto a las leyes y espacios públicos del país.




