BANDERILLA, Ver., a 4 de junio de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró cinco ejemplares de vida silvestre en una comercializadora instalada dentro del recinto ferial del municipio de Banderilla, Veracruz, luego de atender denuncias que alertaban sobre la presunta comercialización ilegal de fauna silvestre en las tradicionales ferias de la localidad.
El operativo se realizó el pasado 22 de mayo, cuando personal de la Profepa llevó a cabo una visita de inspección al establecimiento señalado. Durante la revisión, los responsables intentaron acreditar la legal procedencia de los animales mediante supuestos sistemas de marcaje; sin embargo, no presentaron la documentación correspondiente que respaldara su posesión y comercialización.
Ejemplares carecían de documentación
Como resultado de la inspección, la dependencia aseguró tres búhos cornudos (Bubo virginianus), una lechuza de campanario (Tyto alba) y un cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), debido a que no se acreditó su procedencia legal. Además, únicamente dos ejemplares portaban anillos de fabricación casera que no contaban con autorización de la Dirección General de Vida Silvestre.
Las autoridades ambientales informaron que los tres búhos y la lechuza eran aún polluelos y presentaban conductas propias de ejemplares silvestres, además de zonas con alopecia y plumaje deteriorado, condiciones que evidenciaban un manejo inadecuado. En el caso del cocodrilo, los inspectores lo encontraron con el hocico atado para permitir que visitantes se tomaran fotografías con él.

Canalizan animales a unidades especializadas
La Profepa señaló que el reptil presentaba una pieza dental aparentemente desprendida y una falange mutilada, lesiones que presuntamente derivaron de las condiciones en las que era exhibido. La dependencia indicó que estos hallazgos constituyen evidentes faltas al trato digno y respetuoso que debe garantizarse a los ejemplares de vida silvestre.
Tras el aseguramiento, los cinco ejemplares fueron trasladados a Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), donde recibirán atención especializada y permanecerán bajo planes de manejo diseñados para garantizar su bienestar. La autoridad recordó que el búho cornudo se encuentra bajo la categoría de “protección especial” y el cocodrilo de pantano bajo la categoría de “amenazada”, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT.
La dependencia federal destacó que el tráfico de vida silvestre en ferias y mercados públicos continúa siendo una de las formas más visibles y recurrentes del comercio ilegal de especies, donde los animales suelen permanecer en condiciones de hacinamiento, maltrato y sin documentación legal. Asimismo, reiteró que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente y reforzará las acciones para combatir este delito ambiental, el cual puede ser sancionado con penas que van de uno a nueve años de prisión.




