CIUDAD DE MÉXICO, 9 de julio de 2026.— El Gobierno de México anunció que presentará denuncias penales en Estados Unidos contra las empresas privadas encargadas de administrar centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) donde han fallecido ciudadanos mexicanos, en una decisión que representa un cambio de estrategia frente a estos casos. El anuncio fue realizado por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, durante la conferencia de prensa matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La decisión se dio a conocer dos días después de la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo del ICE en Houston, Texas, hecho que elevó la presión sobre el Gobierno federal para adoptar medidas más contundentes. La administración mexicana sostuvo que las acciones diplomáticas emprendidas hasta ahora no han logrado evitar nuevos casos, por lo que buscará que las responsabilidades sean investigadas en los tribunales estadounidenses.
México deja atrás la vía diplomática
Durante su participación en Palacio Nacional, Roberto Velasco explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitará a la Fiscalía General de la República impulsar las denuncias penales correspondientes, además de promover acciones civiles contra las compañías privadas que administran los centros de detención donde ocurrieron la mayoría de los fallecimientos. Con ello, la administración de Claudia Sheinbaum abandona la estrategia basada principalmente en notas diplomáticas y reclamos oficiales, al considerar que las respuestas de las autoridades estadounidenses han sido insuficientes.
Además de las acciones legales en Estados Unidos, el Gobierno de México mantendrá la intervención de organismos internacionales, entre ellos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con el objetivo de reforzar la protección de los miles de mexicanos que permanecen bajo custodia migratoria en territorio estadounidense.
Buscan responsables
La Cancillería sostuvo que la mayoría de los fallecimientos de connacionales se registró en centros de detención administrados por empresas privadas, por lo que las denuncias buscarán determinar posibles responsabilidades derivadas de las condiciones de reclusión, la atención médica y otros factores relacionados con la custodia de los migrantes. El Gobierno mexicano afirmó que continuará brindando asistencia consular y acompañamiento legal a las familias de las víctimas.
Con esta determinación, la relación bilateral en materia migratoria entra en una nueva etapa, en la que México deja de limitar su respuesta a gestiones diplomáticas y opta por mecanismos judiciales para exigir justicia por la muerte de sus connacionales. La decisión refleja el endurecimiento de la postura del Gobierno federal frente a los casos registrados bajo custodia del ICE y abre un nuevo capítulo en la relación con Estados Unidos en uno de los temas más sensibles de la agenda bilateral.




