AMPA, Florida, a 11 de agosto de 2026.- Cuatro hombres señalados como afiliados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) enfrentan en Estados Unidos acusaciones por delitos relacionados con narcoterrorismo, narcotráfico y tráfico de armas de fuego, cargos que podrían llevarlos a recibir penas máximas de cadena perpetua.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) informó este martes que la acusación fue anunciada por el fiscal federal Gregory W. Kehoe, del Distrito Medio de Florida. Los señalados son Edgar Alejandro López Velasco, de 44 años; Noé Díaz Jiménez, de 33; Leobardo Gaxiola López, alias “Bado”, de 63, y José Miguel Alvarado Morales, de 23.
López Velasco, Díaz Jiménez y Alvarado Morales están acusados de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para proporcionar apoyo material al terrorismo, conspiración para la importación de drogas y conspiraciones de tráfico de armas de fuego. Gaxiola López enfrenta los dos últimos señalamientos. Para los cuatro, el comunicado establece como pena máxima la cadena perpetua.
Fentanilo y metanfetamina a cambio de armas
Según la acusación, los cuatro están afiliados al CJNG. López Velasco era representante de un miembro de alto rango de la organización; Díaz Jiménez era traficante de fentanilo y tenía un laboratorio clandestino en México; Gaxiola López era intermediario en operaciones de narcóticos y armas, mientras Alvarado Morales representaba a otro miembro de alto rango.
Las autoridades estadounidenses sostienen que en febrero de 2026 López Velasco y Díaz Jiménez negociaron la venta de ametralladoras y artefactos explosivos desde República Checa hacia México para cometer actos de violencia contra cárteles rivales, civiles, policías y militares mexicanos.
Entre el armamento mencionado se encontraban diferentes tipos de ametralladoras europeas, lanzagranadas, morteros y municiones. A cambio, los acusados habrían pagado con fentanilo y metanfetamina importados a Estados Unidos para su distribución.
Los cuatro fueron arrestados en República Checa en junio. El 12 de ese mismo mes, autoridades mexicanas desmantelaron en Zapopan, Jalisco, el laboratorio de opioides sintéticos atribuido a Díaz Jiménez.
López Velasco y Alvarado Morales fueron extraditados al Distrito Medio de Florida, comparecieron por primera vez ante un juez y quedaron detenidos. Estados Unidos también busca el decomiso de las ganancias derivadas de las conductas delictivas que les imputa.
La investigación contó con la participación de agencias estadounidenses, autoridades checas, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Secretaría de Marina de México, además de asistencia de INTERPOL y del Departamento de Justicia.
La DEA recordó que una acusación formal no equivale a una declaración de culpabilidad y que los señalados se presumen inocentes mientras no se demuestre lo contrario.




