Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de abril de 2026.— En un movimiento que refuerza el perfil social de la política exterior mexicana, el gobierno federal nombró a la líder indígena Rigoberta Menchú Tum como alta consejera en materia de derechos de las mujeres y pueblos originarios.
El cargo, adscrito a la Secretaría de Relaciones Exteriores, tiene como propósito integrar una visión más incluyente en la diplomacia mexicana, en línea con las directrices de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Esta designación se da en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, lo que apunta a una estrategia que trasciende lo nacional y busca posicionar a México como referente en la defensa de los derechos colectivos en el ámbito internacional.
Entre sus funciones, Menchú participará en la construcción de políticas orientadas a la protección de comunidades indígenas y afromexicanas, así como en la promoción de la igualdad de género en espacios multilaterales.
Analistas consideran que este nombramiento envía una señal política clara sobre la intención del gobierno mexicano de incorporar voces con trayectoria en derechos humanos en la toma de decisiones diplomáticas.
Asimismo, refuerza la narrativa de una política exterior con enfoque humanista, que prioriza la inclusión y la representación de sectores históricamente excluidos.
La llegada de Menchú a la Cancillería marca un nuevo capítulo en la diplomacia mexicana, donde la agenda social busca ganar peso en un contexto global cada vez más enfocado en derechos y diversidad.




