Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 07 de abril de 2026. – El Congreso del Estado aprobó reformas a la Ley de los Municipios y a la Ley de Bienestar Animal, las cuales obligan a los ayuntamientos de Quintana Roo a instalar clínicas veterinarias públicas.
Esta medida busca combatir el maltrato, el abandono y los riesgos de salud pública derivados de la sobrepoblación de animales domésticos y de compañía.
Las modificaciones a los artículos 66 de la Ley de los Municipios y 20 de la Ley de Bienestar Animal facultan a los gobiernos locales para operar centros de atención que refuercen las políticas de protección animal.
Servicios gratuitos
De acuerdo con el dictamen, estas clínicas y los Centros de Control Animal y Zoonosis deberán ofrecer de manera permanente consultas clínicas y orientación veterinaria; campañas de esterilización, vacunación y desparasitación (interna y externa). Así como tratamientos médicos expeditos en caso de enfermedad, avalados por medicos veterinarios profesionales con título y cédula.
Asimismo, los municipios deberán intervenir en la creación de programas de transporte público que faciliten, cuando se requiera, el traslado de los animales hacia estos centros de atención.

El dictamen otorga a los ayuntamientos un periodo de 180 días (seis meses) para adecuar sus reglamentos internos a la nueva normativa.
Sin embargo, el cumplimiento total para la instalación de las clínicas y la gratuidad de los servicios entrará en vigor a partir de 2027, sujeto a la suficiencia presupuestal de cada municipio.
Fin a la crueldad contra animales
La legislación responde a una problemática de abandono que afecta tanto al bienestar animal como al entorno urbano.
Cifras de organizaciones civiles indican que solo en Cancún existen más de 180 mil animales en situación de calle, mientras que en Chetumal la cifra supera los 40 mil.
El documento legislativo subraya que la falta de esterilización ha perpetuado ciclos de crueldad y ha rebasado la capacidad de los refugios ciudadanos. Además, advierte que la proliferación de fauna callejera incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas, convirtiéndose en un tema prioritario de salud pública para la entidad




